Descent into lawyering
Horrible mi klatchiano, pero en fin...
Tras haber probado el Descent en varias ocasiones, he de decir que al fin hemos encontrado el juego que alcanzaría su máxima expresión si los héroes fueran jugados por Piolvs, Peke, Pellón y yo mismo, y el Supreme Overlord fuera Hass.
Dejando de lado la habitual relación de crímenes que los héroes suelen cometer en sus aventuras (allanamiento, robo con escalo de fosos, asesinato múltiple, etc.), el juego pide, o más bien exige, un munchkinismo extremo.
Los jugadores, para vadear las hordas de enemigos, juegan con la velocidad para ir consiguiendo tesoros, teleportándose a la ciudad (y desde ella, y vuelta a ella tras atacar, cual Rondador Nocturno hasta arriba de drojas) para equiparse hasta las cejas y matar los bichos de cinco en cinco, y apurando la más mínima esquina para protegerse de esos magos malvados.
Frente a ellos, su Suprema Malosidad invocando enemigos en cualquier recoveco, yendo sin ningún tipo de escrúpulo a por los héroes más blanditos y esperando ahogar sus esfuerzos con otra oleada más de mosntruos.
En fin, que si al juego de rol le quitas el fluff y el master se quita la careta y deja de contemporizar con los jugadores, queda esto. Que está bien, pero le falta algo. Para mí, la carencia de zonas de control, que hace del movimiento un dolor de cabeza, ya que si quieres bloquear algo, lo has de hacer fisicamente, y le quita algo de táctica al asunto, ya que el tanque de turno no puede proteger a los squishies. Y además, que de las tres partidas que hemos jugado, ninguna ha sido realmente equilibrada. En las dos primeras las hordas malignas nos dieron hasta en el cielo de la boca, sin que se pudiera hacer mucho, mientras que en la tercera más bichos que nos hubieran puesto, poco habría importado.
Habrá que ver como evoluciona la cosa.